Una de las preocupaciones más grandes de padres y docentes es mejorar la lectoescritura y oralidad de los chicos. Los Abuelos de Cuento de San Isidro retoman la costumbre de narrar historias.

El taller abre su inscripción el 4 de abril a las 9:00, se llevará a cabo una charla informativa en el Centro Cívico Cultural Beccar (Avenida Centenario 1891, Beccar).

La charla informativa estará centrada en el alcance y espíritu de la propuesta e incluirá una experiencia práctica de taller para conocer la dinámica de las clases e interiorizarse respecto del universo que comprende narrar un cuento. Además, ese mismo día, los aspirantes podrán inscribirse en el curso de Capacitación en Literatura Infantil, Narración oral y Lectura en voz alta de Cuentos para Niños, requisito ineludible para participar del programa.

Teórico, práctico y gratuito, como el resto de las iniciativas de Abuelos de Cuento, el curso está reservado para mayores de 50 años con tiempo para realizar tareas de voluntariado cultural en escuelas primarias, secundarias y jardines de infantes. Se dictará los miércoles, de 9:00 a 11:00, de abril a diciembre, con un cupo máximo de 30 vacantes para nuevos integrantes.1926 Caminata abuelos e cuento.jpg

Durante el primer cuatrimestre, los alumnos adquirirán las herramientas para aprender a narrar, leerán textos de distintos autores del género infantil y adolescente, y participarán como observadores de las visitas que los abuelos entrenados hacen habitualmente a las escuelas. En el segundo cuatrimestre tendrán lugar las prácticas, en dupla, junto a un abuelo experimentado.

Para los nuevos narradores será un año de capacitación intensa y atractiva, que irá más allá de las cuestiones meramente técnicas. También abordarán la comprensión de las distintas infancias, la historia de la literatura infantil, las características del libro álbum y la forma de destrabar los prejuicios que muchas veces arrastran los mayores sobre la infancia y sus distintas representaciones.

Abuelos de Cuento, dirigido por Graciela Deza, celebró en 2017 su décimo aniversario con un agitado calendario, que incluyó presentaciones en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, charlas, encuentros en los museos locales y la Caminata por la Infancia y la Promoción de la Lectura, entre muchas otras actividades.

Un programa que promueve una relación perdurable, personal y rica entre los alumnos y abuelos que llegan con sus libros, narraciones y juegos del lenguaje, ad honorem y a lo largo del calendario escolar, a más de 40 establecimientos educativos, involucra por año a unas 68.000 personas de todas las edades y despierta en las nuevas generaciones un valor agregado invaluable: el de apropiarse del hábito de la lectura como una herramienta crítica, lúdica e inspiradora.

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