La bandera de San Isidro plantada en una de las islas es un mensaje claro: no a la especulación inmobiliaria, sí al cuidado del ambiente. 

En el Río de la Plata, frente a la costa de San Isidro, se formaron dos islas en la confluencia de los canales San Antonio y Luján. La más grande mide cinco hectáreas y comenzó a consolidarse hace tres años. Muy cerca hay islotes más pequeños. También comenzarán a crecer otras especies vegetales, árboles como el sauce (típicos del Delta) hasta llegar a convertirse en tierra firme y consolidarse en islas, según expertos en biodiversidad.

Un freno a la especulación inmobiliaria

Gracias a las imágenes de satélite, se detectaron unos carteles de venta que un privado había colocado para empezar a negociar con los terrenos de manera ilícita. Incluso había publicado un aviso en Mercado Libre. La venta era ilegal porque según la ley, pertenece al municipio de San Isidro «toda isla que se forme frente a la ribera del Río de La Plata, entre la línea determinada por la proyección de la calle Uruguay sobre el Río de La Plata hasta el punto geográfico situado a 34º 22′ de latitud sur y 58º 23′ de longitud oeste y la línea determinada por la proyección de la calle Paraná hasta el punto geográfico situado a 34º 25′ de latitud sur y 58º 19′ de longitud oeste».

«Si bien estos terrenos aluvionales pertenecen al gobierno de la Provincia de Buenos Aires, al ser jurisdicción del partido de San Isidro la zonificación y los usos los establece el municipio», explicó a La Nación el subsecretario de Inspecciones, Registros Urbanos y Tránsito, Walter Pérez.

En la época de Menem-Duhalde, con el municipio de Tigre -explica el intendente Posse a La Nación- se aprobó que se hiciera frente a San Isidro un relleno que se denominó comercialmente Isla del Plata, que era un barrio cerrado de cuatrocientas hectáreas más otras trescientas que necesitaban para contener la sudestada y que se iba a comunicar por un puente con San Isidro a la altura de la catedral».

«Ahí es cuando me preocupé y empezamos con la comunidad a luchar para que no se aprobara eso y pudimos demostrar que era imposible que tuvieran escrituras sobre esas tierras. Después hicimos una modificación de la ley, junto con los intendentes de entonces de Tigre, San Fernando y Vicente López para que las islas estén bajo la jurisdicción de cada municipio. Lo que hacemos son actos jurisdiccionales para que no haya usurpaciones. Hubo un aceleramiento en la formación de las islas en virtud de las modificaciones que se hicieron río arriba, en el Río Luján, a la altura del Tigre», comentó Gustavo Posse en su entrevista al diario.

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