Después de entrenar, uno no solo se siente bien sino que está mejor. ¿El motivo? Nuestro cuerpo produce endorfinas, que tienen un importante efecto para calmar los dolores y modular nuestro ánimo. De hecho, personas que realizan actividad física de manera consistente tienen niveles más bajos de depresión, ansiedad e ira.

“Hay un área del cerebro que se llama hipocampo (en la base del cerebro) que se dedica a consolidar la memoria y es lo primero que se afecta en el Alzheimer”, explica Facundo Manes: «después de los 65 años estudios demuestran que esa zona (aunque la persona no tenga Alzheimer) se ‘gasta’ anualmente alrededor de un 1%. Y en gente sedentaria que empezó a caminar regularmente, esa zona aumentó de tamaño y eso significa millones de neuronas nuevas. Caminar solamente implica mayores conexiones en el cerebro”.

Además, el ejercicio facilita “caminos” que conectan el sistema nervioso con otros aparatos, tales como el cardiovascular y el digestivo, y genera una orquesta biológica que funciona a favor de nuestra salud en general.

Personas de edad media que entrenan al menos dos veces por semana tienen 60% menos de probabilidad de desarrollar trastornos cognitivos en comparación a personas sedentarias (según estos estudios, este entrenamiento debe ser de, por lo menos, 25 a 30 minutos y moderada a altamente aeróbico para producir un verdadero efecto).

Anotate en San Isidro en Movimiento

Martes y jueves, de 18 a 19.30, en el Parque Arenaza de Boulogne (Lamadrid 197).

Martes y viernes, desde las 8:30 a 11:00, en Sebastián Elcano, entre Alvear y Perú (Martínez).

Lunes y jueves, de 9.30 a 10:30, en el Paseo de Los Inmigrantes (Piedrabuena y el Indio, Villa Adelina).

Lunes, miércoles y viernes de 20 a 21:30 en Avenida de la Unidad Nacional e Italia (al costado de la Plaza de la Salud).

 

 

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