Un grupo de vecinos de Boulogne está demostrando que es posible llegar a un objetivo común si el trabajo es en equipo. En pocos meses formaron una comisión directiva de 12 personas y, con el aval del Municipio, encararon la recuperación de Juventud Unida de Santa Rita, un histórico club de ese barrio, para hacerlo renacer tras casi una década.

(Clarín, 26/02/2017) En el barrio, salvo los más chicos, casi todos pisaron alguna vez el Juventud Unida. En especial, la cancha de fútbol del fondo, donde se entrenaban los pibes de la zona e hizo sus primeras gambetas Erik Lamela, el ex jugador de River, actualmente en el Tottenham Hotspurs de Inglaterra.

“La idea es recuperar y que estén todas las disciplinas, como gimnasia para niños y adultos, actividades recreativas y deportivas que abarquen a toda la familia”, sostiene Mariana, una de las integrantes de la comisión. Además de aceptar la ayuda de quienes puedan y quieran acercarse a colaborar, aquellos que deseen hacerse socio pueden inscribirse pagando una cuota de apenas $ 30 mensuales.

Con escobas, lijas, baldes y brochas en mano, los vecinos se están encargando de poner en condiciones el club inaugurado en 1954 y que, jaqueado por las dificultades económicas, terminó hace ocho años con las instalaciones intervenidas por la Comuna ocho años atrás y, prácticamente, dejó de existir como tal.

Un grupo de vecinos se unió para refundar el club de los comienzos de Erik Lamela

Un grupo de vecinos de Boulogne recupera el club Juventud Unida de Santa Rita, que llevaba casi una década inactivo. Foto: Facebook.

“En 2015 nos creció la inquietud entre vecinos de formar una nueva comisión directiva. El espíritu fue el compromiso unánime de sumar espacios para el desarrollo de actividades culturales, deportivas, sociales y recreativas para todas las edades”, cuenta Camila Burgos, la nueva secretaria del club. Así nació la iniciativa de este grupo que logró juntar casi 200 firmas en el barrio y el año pasado consiguió que el Municipio les entregara las llaves del lugar.

Aunque durante la intervención funcionó el centro de jubilados “El rincón de los abuelos”, según detallaron desde la Comuna, los impulsores se encontraron con el edificio de Pichincha al 500, en condiciones muy precarias. “Entre todos comenzamos a trabajar en los principales arreglos. Hace dos meses que se está haciendo todo a pulmón”, cuenta Mariana.

“​Había que pintar la secretaría y mi sobrina juntó a 20 personas que se acercaron a ayudar». Mariana, integrante de la comisión directiva

“Uno de los chicos es electricista e hizo toda esa parte, por ejemplo. O, hace dos semanas, había que pintar la secretaría y mi sobrina juntó a 20 personas que se acercaron a ayudar”, explica Mariana. “Estamos haciendo todo lo posible para poder abrir las puertas nuevamente entre marzo y abril”, aseguran los nuevos directivos.

El proyecto avanza con firmeza y, aunque todavía no está la fecha para la gran inauguración, ya que depende de la terminación de los arreglos, lo que sí está definido es que será con una gran peña para convocar al barrio entero.

“Queremos hacer una rifa, con venta de choripanes y bebidas, pero todavía no se ha hablado de la concesión del bufé”, adelantan. Y agregan: “Lo que si sabemos es que será un festejo en el que nos encantaría que estén todos los vecinos”.

Lo cierto es que el club ya tiene un nuevo frente, la pintura, la conexión de agua y eléctrica en condiciones, y la canchita de fútbol se prepara para recibir futuros cracks. Desde la comisión directiva esperan recuperar “ese espíritu de barrio” que impulsa a los vecinos. “Todos están aportando de sus bolsillos y corazones lo que tienen para darle al club. Esperamos que nuestro tan querido Santa Rita vuelva a ser lo que era hace algunos años y se convierta un espacio digno para todos los sanisidrenses”, cierran.

«Erik jugó para Juventud Unida entre 2002 y 2004. El estaba en Unión de Florida, en una ocasión lo acompañamos a jugar un torneo de verano en Santa Rita y ahí conocimos a la gente de Juventud. Se empezó a formar una relación y, como ellos estaban formando en ese momento su equipo de la categoría ‘92, él se incorporó para representar al club, que tenía una actividad bastante importante en los torneos de fútbol infantil.

Al equipo le fue muy bien, ganaron el campeonato de la división en 2003. Para esa época Erik ya se entrenaba en River durante la semana, y los sábados, que eran los días de partido, lo llevábamos a jugar a Santa Rita. Eran salidas en grupo, muy divertidas, porque varios amigos del barrio jugaban en distintas categorías del club, entonces íbamos todos juntos. La verdad es que tengo muy buenos recuerdos, era un lugar donde se reunían las familias.

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