Desde hace unos meses y por ordenanza, en las oficinas municipales de San Isidro comenzó el plan Papel Cero. Para ahorrar en energía y en papel hicieron falta muchas semanas de toma de conciencia. «El papel constituye más del 80% de los residuos que se producen en una oficina», explica Tomás Rodríguez, Director de Reciclado en el municipio de San Isidro.
El camino del ahorro del papel, tendiente a llegar al “Papel Cero», arranca con la educación, y por eso digitalizamos toda comunicación interna y agregamos, por Ordenanza, una frase concientizadora al pie de cada firma de mail de los funcionarios:
“Imprimir en caso de ineludible necesidad. Ahorrar papel es cuidar el medio ambiente”.
«Con esto, no solo evitamos papelería innecesaria (por ejemplo, reemplazando las cartas, los informes en cartelera, los faxes, por mails) sino que también mandamos una alerta para algún desprevenido, invitando a pensar si es realmente necesario antes de imprimir algo. También, fomentamos que las impresiones necesarias se hagan usando las dos carillas y en papel que cumpla las normas FSC, de la gestión forestal sustentable. Las hojas que fueron impresas en una carilla, las disponemos en un cesto separado, y los usamos como anotadores al reverso o, también, juntamos varias, las anillamos y hacemos cuadernillos», concluye Tomás Rodriguez.
En cada oficina hay agentes de la sustentabilidad, que son las personas que se encargar de fomentar y cuidar que se cumplan las pautas para llegar a al Papel Cero. Por otra parte, los vecinos pueden hacer sus reclamos, pedidos de servicio y trámites a través de la web del municipio, y esto también a hacer una gestión más económica y cuidadosa del medio ambiente.
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