En San Isidro, las motos que se usan para patrullaje e inspección son eléctricas. Es una opción para desplazarse en la ciudad de una forma limpia, silenciosa y no contaminante.

Al no usar nafta, este tipo de motos no emiten óxidos de nitrógeno (NOx) o partículas finas PM10, responsables de la contaminación atmosférica de las ciudades. El caño de escape tampoco expulsa dióxido de carbono (CO2), uno de los gases responsables del efecto invernadero. Son ventajas importantes teniendo en cuenta que un 40% de las emisiones de CO2 y el 70% de las de otros contaminantes atmosféricos se originan por el tráfico automotor.

 

 

 

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