Por Laura Rocha. El cierre de todos los basurales a cielo abierto, la apertura de cuatro nuevos rellenos sanitarios, la construcción de cinco plantas de tratamiento biológico (MBT) y dos de termovalorización o incineración -que transforman residuos en energía- integran el plan de gestión ambiental a 2030 que se presentó en la provincia de Buenos Aires hace 10 días. Los municipios deberán elaborar alternativas para lo que descarten y controlar que no vuelvan a aparecer los vuelcos clandestinos.

Hoy el sistema no está colapsado pero no tiene una buena distribución. Las cifras pueden dar una idea de este concepto: hoy circulan por la región metropolitana de Buenos Aires 2500 camiones recolectores de 39 municipios; si se pusiera un camión detrás de otro ocuparían 23 kilómetros, el largo que tiene la avenida General Paz. En 2030, las 17,7 millones de personas que vivan en la región generarán 24.920 toneladas diarias de desechos, que demandarían una logística de traslado de 3900 camiones, según las proyecciones. Con su impacto y sus costos correspondientes.

Leer toda la nota en La Nación.

 

A %d blogueros les gusta esto: